sábado, 23 de octubre de 2010

Ocaso: un amor imposible, capitulo 4, el viaje

hola aquí esta el cuarto capitulo de OCASO: un amor imposible, espero que les guste, dejen su comentarios. GRACIAS POR LEERLO.

Todos y cada uno de los personajes aquí mencionados son propiedad de STEPHENIE MEYER.


MÚSICA:

puedes escuchar esta música mientras lees el libro, en ese orden, te lo recomiendo.


Green river ordinance - Endlessly
Jesse & Joy - Si te vas
Band of skulls - friends
Taylor Swift - I´d lie
Florence and the machine - heavy in your arms

OCASO: un amor imposible
Escrito por: Magaly Fraga


CAPITULO 4
EL VIAJE



Cuando mi padre entro con Jacob, me asuste, aunque, más que asustarme, estaba realmente ansiosa e intrigada, ¿Qué le había dicho mi papá a Jacob?, ¿Por qué Jake estaba tan triste?, eso no me gustaba, así que, de inmediato, mi mirada acusadora de poso sobre mi padre, el solo se limito a verme y después fue con mamá.

En cuanto mi padre se fue, me acerque a Jake.

-Hola, ¿Estás bien? –vaya pregunta tan mas estúpida.

-Sí, vaya, que rápido se lleno todo de vampiros –dijo cambiando rápidamente el rumbo de la conversación –incluso vino el que se escondió durante más de 5 años en una roca –refiriéndose a Alistair, nuestro amigo que se fue antes de enfrentarse a los vulturis.

-Hay Jake, eres muy gracioso.

-Es la verdad siempre se escondió –me encantaba que me hiciera reír de esa manera.

La velada fue maravillosa, gracias a que mi condición de semi-vampira, no era necesario dormir todas las noches.

Por la mañana, me fui a cambiar a mi cuarto, mientras los demás vampiros se estaban preparando para despedir a Kate y a Garrett, me puse unos jeans entubados de color negro, una blusa azul, de seda y unas zapatillas negras, mi pelo era hermoso, pero, me gustaba darle variedad, así que, lo arregle con tubos calientes.

Cuando baje las escaleras ya todos se habían cambiado –me pregunto de donde habrán sacado toda esa ropa, tal vez de una tienda de prestigio, como siempre –Jacob se había puesto unos jeans y una camisa blanca con detalles en color azul marino –OMG, se veía hermoso, divino.

Me acerque a la feliz pareja para darles un abrazo de despedida.

-Nessie, muchas gracias, fue la fiesta más increíble en la historia vampírica –me dijo Kate, con una sonrisa en los labios.

-Bueno, es hora de irnos –le dijo Garrett a Kate mientras le tomaba la mano.

-Gracias por hacer este momento inolvidable y también gracias por todo el apoyo, los quiero –nos dijo Kate.

Subieron a su Mercedes último modelo y se fueron. Nadie sabía a dónde –excepto mi tía Alice y mi papá.

Los demás vampiros se fueron poco a poco, fue difícil decirle adiós a Zafrina, Kachiri, Senna, Benjamín y Tia, pero les prometí ir a visitarlos en mis vacaciones.

Tanya, Eleazar y Carmen, se fueron con ellos. Amun y Kebi, no pudieron venir porque estaban de “vacaciones” –aunque la verdadera razón de su ausencia es que Amun todavía está resentido con mi abuelo Carlisle porque Benjamín prefería estar con él– Stefan y Vladimir tampoco vinieron –tal vez están muy ocupados planeando como derrocar a los vulturis- Shiobhan, Liam y Maggie, estaban despidiéndose de Carlisle, así como Peter y Charlotte, de Jasper y Alice.

Después de un rato solo quedo mi familia, Jacob –que ya era parte de ella– y yo.

No me quería separar de Jake, tenía que hacer algo, aun tenía más de un mes de vacaciones –el inicio de clases era el 26 de Septiembre– así que, claro….., entonces lo supe, mi plan era perfecto.

-Mamá, Papá, quiero ir a Forks –todos, incluso Jacob, se me quedaron viendo.

-¿Qué? –preguntó mi papá realmente irritado.

No deje que eso flaqueara mi decisión.

-Quiero ir a Forks –repetí– me gustaría ir a ver al abuelito y a mis amigos.

Mi mamá y mi papá entrecerraron los ojos al mismo tiempo –como diciendo, “hay ajá como si no supiéramos que quieres estar más tiempo con Jacob” –claro, mi papa ya había leído mis pensamientos, al verlos, sentí como mi cara cambiaba de color, así que, baje la mirada para aclarar mis ideas y también para ocultar mi mejillas, que ahora tenían un color escarlata.

-Bien –dijo mi papá.

- ¿Enserio? –no podía creerlo.

-Sí, todos iremos a Forks, a empacar.

Pff…… Bueno, de algo a nada.

-Perfecto –dijo Jake con una enorme sonrisa.

-Ven, acompáñame –le pedí a mi tía Alice.

De inmediato subimos a mi habitación.

-Tía, ¿Qué debo llevarme a Forks? –le pregunte cuando entramos en mi colosal closet.

-Podemos ir de compras a Seattle o a Portland.

-¿Lo dices enserio?

-Sí, claro, ¿Cuándo te he mentido?

-Eres la mejor –le dije mientras le daba un abrazo.

-¿Y nosotras en donde quedamos? –preguntó mi mama, estaba parada en el marco de la puerta junto a mi tía Rose –toc toc – dijo antes de entrar.

-Saben que todas son muy especiales para mí, por ejemplo, mi tía Alice, siempre sabe lo último en moda, mi tía Rose, sabe todo acerca de autos y tu mamá, bueno, eres la mejor madre que un semi-vampiro pueda tener, sabes todo lo que siento y lo que necesito.

-Te quiero Renesmee, pero, no tienes que comprar un guardarropa nuevo, mira cuanta ropa tienes.

-Hay Bella, no empieces, vamos a ir de compras, además, va a necesitar ropa nueva para la universidad, recuerda que el clima de Juneau, Forks y próximamente Vancouver, es muy diferente –dijo mi tía Alice.

-Sí, ya nos merecemos todo un día de compras –masculló mi tía Rose.

-¿Acaso esto es un complot? –preguntó mamá con voz sarcástica.

Las cuatro nos reímos con descaro, entonces, entro mi abuelita Esme.

-Hola, vine con ustedes porque los hombres son un desastre, Emmett y Edward están arreglando todo el equipo para ir al Monte Rainier a acampar, ya saben que a Emmett le gustan los osos pardos irritados, Carlisle, Jasper y Jacob, están eligiendo los coches que nos vamos a llevar.

-Hombres –dijimos al mismo tiempo, resulto tan gracioso que no pude contener la risa.

Ninguna de nosotras llevo mucha ropa, de hecho, solo llevamos una muda ya que, obviamente, íbamos a ir de compras.

Puse todo lo necesario en una maleta azul, aunque solo llevaba una muda de ropa, no podía faltar mi kit de maquillaje, mis tubos, mi plancha para el pelo y algunos de mis accesorios favoritos, entre ellos estaban el guardapelo que me había dado mi madre y una pulsera que me había dado Jacob cuando era pequeña, después de arreglar todo, bajé.

Mientras esperaba a los demás, estuve platicando con Jacob acerca de todas las cosas que podíamos hacer estando en Forks.

-Bien –dijo mi tía Alice– Jasper y yo iremos en mi Porsche.

-Emmett y yo iremos en mi BMW –dijo mi tía Rosalie.

-Esme y yo iremos en mi Mercedes.

-Nosotros cuatro iremos en mi Volvo -dijo papá.

-¿Los cuatro? –preguntó mi tía Alice.

-Sí, los cuatro.

-¿Por qué Jacob no se lleva en Vanquish de Bella?, sería más cómodo y practico.

-No, ellos irán con nosotros –dijo mamá.

Que mala suerte que mi tío Jasper aun no estuviera aquí para cambiar esa decisión.

-Bueno, vámonos.

Todos agarraron sus cosas y subieron a sus respectivos carros, los primeros en irse fueron mis abuelos, Carlisle y Esme, seguidos por mis tíos Emmett, Rosalie, Jasper y Alice, nosotros nos quedamos a cerrar la casa y a terminar de subir todas mis cosas al automóvil de papá.

Jacob no estaba de acuerdo en ir en el mismo auto que mis padres, prefería irse corriendo, pero lo convencí.

El paisaje era hermoso, en especial, las montañas, y los bosques. Cuando pasamos de Alaska a Canadá, nos pidieron nuestros papeles, afortunadamente, los Cullen siempre guardábamos nuestros documentos, incluso los de Jacob, así que, no había problema.

Mis padres me habían comprado un iLapOp MKS17, era una computadora holográfica, de apenas 3cm, si colocabas el aparato en una superficie plana, inmediatamente aparecía la pantalla holográfica, podías usar la pantalla horizontal y verticalmente, tenía todas las funciones habidas y por haber, ese había sido mi regalo de graduación de la preparatoria, por supuesto era de color azul metálico.

Mientras mis padres escuchaban música clásica, saque mi iLapOp para escuchar música con Jake, la primera canción de mi lista de reproducción era la de I´d lie de Taylor Swift –muy apropiada para la ocasión.

En el transcurso del camino, fuimos platicando de muchas cosas insustanciales, le dije que ya quería ver a Seth, Quil, Embry, Brady y Collin, pero Leah, bueno, la verdad es que ella me inspira un poco de miedo, siempre me veía raro, incluso llegue a pensar que estaba celosa de mi por pasar tanto tiempo con Jake.

Con lo rápido que maneja mi papá y gracias a los arreglos que mi tía Rosalie le hizo a su carro, llegamos realmente rápido -comparado con el tiempo que le hubiera tomado a un humano.

Nuestra pequeña casa de Forks –pequeña en comparación con la de Juneau– era hermosa, mi familia ya estaba allí, bajamos del coche y entramos a la casa, que para mi sorpresa ya estaba limpia y con los muebles perfectamente sacudidos, no como los dejamos, cubiertos por sabanas blancas.

-Genial –fue lo único que pude decir.

-Sí, no lo puedo creer, de nuevo a donde comenzó todo –dijo mi mamá mientras me acariciaba una mejilla.

-Bueno, será mejor que me vaya –dijo Jacob.

-¿Por qué? –le pregunte.

-Le prometí a Rachel que llegaría a tiempo para que ellos pudieran ir por unas cosas a su casa.

-Oh, cierto, entonces, nos vemos mañana.

-Sí, mañana a primera hora estaré por aquí para darte un tour por el nuevo y mejorado Forks.

-De acuerdo mi querido guía, lo voy a estar esperando.

-Cuídate Nessie –se acerco a darme un beso en la mejilla y en ese momento sentí que ya no era el suelo el que me detenía, sino, la nube en la que ahora flotaba.

-Nos vemos –les dijo a los demás.

-Adiós Jacob y saluda a tu padre de nuestra parte –dijo mi abuelo Carlisle.

-Sí, claro.

Después se fue y no sé porque, pero, realmente sentí un vacio en mi pecho.

-Papá, ¿Nos vamos a ir a la cabaña? –le pregunte.

-Sí, vamos.

Mi mamá y yo lo seguimos hasta la cabaña, cruzamos el río con un ágil salto –era una de mis cosas favoritas, adoraba sentir el aire en mi rostro– cuando llegamos, mi papá fue el primero en entrar, la cabaña era un lugar muy bonito, parecía sacado de un cuento de hadas.

-Las cosas están en tu cuarto –me dijo.

-Gracias –le dije– ahorita vengo.

Fui a mi cuarto a desempacar, cuando entre, sentí nostalgia, aun recuerdo cuando vivíamos aquí, me gustaba que mis padres me dieran las buenas noches y sentir el calor de la chimenea, pero, lo que más adoraba, era cuando Jacob venia cada mañana a verme, siempre me dejaba una rosa en el marco de la ventana y así yo sabría que él había velado mis sueños como cada noche.

Mi cuarto era blanco, pero, a diferencia del de Juneau, el decorado era de color rosa –mi segundo color favorito– mi cama era enorme –mis padres sustituyeron mi cuna cuando crecí– mi closet era enorme al igual que mi baño –claro, mi abuelita Esme y mi tía Alice tuvieron que modificar la cabaña después de que los vulturis vinieron, ya que, la habían diseñado para dos personas, nunca se imaginaron que yo venía en camino cuando la construyeron.

Cuando terminé de desempacar, fui a la sala, a donde estaban mis padres.

-Estaba revisando mi closet y me di cuenta de que hay muchas cosas de cuando era pequeña, así que, si no les molesta, quiero regalar todo a las personas que lo necesiten.

-Claro que si Renesmee –me dijo mi padre.

-Muy bien, ¿Qué les parece si vamos a la casa a ver cómo va todo? –nos preguntó mamá.

-Sí, vamos.

Salimos de la cabaña rumbo a la casa de mis abuelos.

-Hola chicos, ¿Qué tal va todo por la cabaña? -preguntó mi tío Emmett.

-Bien, tan perfecta como siempre –dijo mi mamá.

-Hola peque, ¿ya terminaste de desempacar? –esa era la forma en la que mi tío se refería a mí.

-Sí, aunque, voy a tener que regalar algunas cosas.

-No eres la única, Esme, Alice y Rose, están escogiendo todo lo que van a regalar.

-¿A donde están Carlisle y Jasper? –preguntó papá.

-Fueron a ver a Sam, no saben si hay nuevos integrantes en la manada y no quieren que haya un problema –dijo Emmett.

-Tal vez Jacob ya les aviso a los demás –dijo mamá.

-Sí, pero ya ves, a Carlisle le gusta hacer bien las cosas.

-Pensé que tardarían más- dijo Esme, mientras bajaba las escaleras con mis tías.

-No había mucho que desempacar –le dije.

En ese momento, entraron Carlisle y Jasper.

-¿Cómo les fue? –preguntó Rosalie.

-Bien –contestó Jasper– Sam nos recibió mejor de lo que esperábamos y la manada no ha crecido mucho, salvo por 3 integrantes nuevos, pero, Sam ya les informo de nuestra presencia, para evitar un conflicto.

-Lo ven, les dije que no habría problema –dijo Esme.

-Bueno, solo vine a despedirme– les dije– estoy un poco cansada.

Me despedí de todos con un beso en la mejilla, como siempre, mi tío Emmett, fue la excepción, me revolvió mis rizos antes de darme las buenas noches.

Mis padres y yo nos fuimos a la cabaña. Cuando llegamos, me fui directo a mi cuarto, claro, no sin antes darles un beso a mis padres, ya no era una niña, pero aun me gustaba hacerlo.

Me puse mi pijama –una que me había prestado mi tía Alice ya que no había traído la mía y no podía usar las que estaban en mi closet, porque, eran muy pequeñas – me metí a la cama y de deje ir.


------------------------no se pierdan el siguiente capitulo-----------------------------------------

¿a quien se encontrara Renesmee en su tour por forks?
¿que le ocultan sus padres?

espero que les haya gustado, lo hago con mucho cariño para tod@s l@s twilighters de corazón.

Magaly Fraga

sábado, 16 de octubre de 2010

Ocaso: un amor imposible, capitulo 3, celos


hola aquí esta el tercer capitulo de OCASO: un amor imposible, espero que les guste, dejen sus comentarios.

GRACIAS POR LEERLO.

Este capitulo es el de JACOB, tenia que hacerlo para así poder explicar muchas cosas que se quedaron en el aire.

Todos y cada uno de los personajes aquí mencionados son propiedad de STEPHENIE MEYER.


MÚSICA:

puedes escuchar esta música mientras lees el libro, en ese orden, te lo recomiendo.

taylor swift- back to december
kelly clarkson -you found me
the calling- wherever you will go
sia- My love


OCASO: un amor imposible
Escrito por: Magaly Fraga

CAPITULO 3

JACOB

CELOS




Desde que los malditos vulturis vinieron por mi Nessie, no me he separado de ella mucho tiempo, ahora la veía cada tercer día, los Cullen tuvieron que irse a Juneau por “causas vampíricas”, el doctor colmillos decía que tenía más años de los que en realidad aparentaba y eso podría perturbar a los humanos, -aunque lo que en realidad los perturbaría seria saber que tenía más de medio siglo-.

Aun recuerdo el día que me lo dijeron.

Estaba en la sala de los Cullen viendo televisión, Bella y Edward, querían que los esperara para hablar, la verdad eso me tenía un poco preocupado, tan importante era lo que tenían que decirme que habían corrido a todos –literalmente, ya que por alguna extraña razón a todos les dieron ganas de ir a cazar en grupo–, incluso prefirieron acostar a Nessie en el ex cuarto de Edward que en la cabaña, como era lo habitual –eso ya era una mala señal-.

Bajaron las escaleras a una velocidad relativamente “humana”.

-Jake, tenemos algo muy importante que decirte –dijo Bella.

-Adelante –dije mientras los dos iban a sentarse en el sillón que estaba frente a mí.

-Jake, no sé cómo decirte esto sin lastimarte, yo….-parecía que estaba sufriendo un aneurisma cerebral.

-Vamos Bella, escúpelo –le dije, ya que no daba indicios de volver a hablar, esa era mi forma de decirle que se anduviera sin rodeos y me dijera lo que tanto le preocupaba.

-Jacob, la cosa es que tenemos que irnos, ha llegado el momento de comenzar en otro lado, no podemos permanecer aquí más tiempo, porque, la gente notara que no envejecemos –dijo Edward, ya que Bella se había quedado sin palabras, ya sea por la culpa o el remordimiento.

Ya sabía que esto tendría que pasar algún día, pero no tan pronto.

-¿No pueden quedarse más tiempo? –mi voz sonó tan cargada de tristeza, que ya no pude decir nada más.

-No –dijo Edward –lo siento.

Entonces, tuve que voltear mi rostro hacia el ventanal para ocultar las lágrimas que, en unos segundos, derramarían mis ojos.

Bella se acerco a limpiar una lágrima que se había quedado en mi pómulo.

-Jake, la relación entre tú y yo ahora es muy diferente, pero, eso no significa que quiera hacerte daño al alejarte de ella, se cuanto la quieres y cuanto la necesitas cerca de ti, pero, piensa que es lo mejor tanto para ella como para todos nosotros.

-Sé que es lo mejor, pero, Bella, nunca me he apartado de ella, me es muy difícil no verla.

-Lo sé Jacob, pero, puedes ir a visitarla cuando quieras, cada 2 o 3 días.

-¿Cada 3 días?, ¿Te das cuenta de lo que eso significa? –Les pregunte –no puedo separarme de ella un día y ¿Ustedes piensan que podre soportar verla cada tercer día?

-Es difícil, pero, es lo mejor –me dijo Edward – puedes ir a Juneau cuando quieras, se que tienes que quedarte aquí por la manada, por tu padre y también porque vas a entrar a la universidad, además, no puedes quedarte atrás, no, cuando hay una semi-vampira que aprende muy rápido, hazlo por ella y ya verás que todo irá bien.

Días después de esa conversación, los Cullen partieron hacia Juneau. Desde hace 4 años visito a Nessie cada tercer día y nunca he dejado, ni dejare de hacerlo.
Le gustaba que le contara de mi manada, que ahora estaba conformada por Leah, Quil, Embry, Seth, Collin y Brady, no era tan extensa como la de Sam pero, era mi familia, le contaba de Rachel y Paul, que ahora era su esposo –llevaban 3 años de casados y tenían un hijo llamado Ian– también le contaba de Sam y Emily –que tenían un hijo llamado Jamie, de 2 años– por supuesto, los dos nuevos “integrantes” de la reserva se llevaban de maravilla con el hijo de Kim y Jared –Eithan, de 2 años– y Quil, seguía esperando a Claire, como yo esperaría a Nessie, claro, no le contaba esto.

Hace 2 días fui a visitarla, llegue a la cripta –como le decía de broma a la casa de los Cullen– y allí estaba ella, como cada tercer día, esperándome, sentada en su balcón.

En cuanto me vio, su rostro se ilumino –OMG, como adoraba cuando sonreía de esa forma y sus hoyuelos se marcaban en ese rostro tan perfecto– me hizo un saludo con la mano y después desapareció.

Ya sabía lo que iba a pasar, así que me detuve frente a la cripta, totalmente concentrado y listo para lo que venía, esta vez yo iba a ganar la apuesta.

Nessie salió corriendo de la casa –mejor dicho la mansión Cullen– y fue directo hacia mí a velocidad vampiro –le gustaba desafiarme y mostrar cuan fuerte era, así que hicimos una apuesta hace unos días, si ella lograba derribarme yo invitaría los capuchinos y si no, ella lo haría– ya estaba preparado, por supuesto, aunque, no sé si se debiera a que ella es más fuerte que yo, o la debilidad que sufro al verla, pero, me gano y cayó encima de mí,….. Auch….., me dio un beso en la mejilla antes de decirme –gane-.

No sé cómo podía resistirme a no besarla o abrazarla teniéndola tan cerca.

-¿Interrumpo?- pregunto Edward y nos paramos inmediatamente.

-Papá, le gane a Jake, ahora va a tener que comprarme un capuchino –dijo Nessie mientras Edward me veía.

Si las miradas mataran, yo ya estaría 3m bajo tierra.

-Que bien, pero no tienen que ir a ningún lado, podemos hacerlos aquí.

-Hay papá, no, el chiste es salir a pasear.

-Entonces, tu madre y yo podemos ir con ustedes –dijo Edward, aun sin quitarme la vista.

De pronto Bella ya estaba al lado de Edward.

-Déjalos, además Jacob la va a cuidar muy bien –Bella volteo a verme y me preguntó- ¿verdad que si Jake?

-Cla….claro –me aclare la garganta y después les dije- solo vamos a comprar unos capuchinos y a dar la vuelta por el centro, nada del otro mundo.

-Eso espero –nos dijo Edward con una voz muy seria- pero no vayan a irse corriendo, ten –me lanzo las llaves de su volvo y las atrape con un ágil movimiento- no tarden.

Fuimos al centro de Juneau, a un restaurante llamado Hot Bite –que irónico era al llevar a una semi-vampira conmigo– el lugar era rojo por fuera y acogedor por dentro, incluso se parecía a mi casa de Forks.

Entramos y nos sentamos en una mesa que estaba al fondo del lugar, pedimos 2 deliciosos capuchinos de moka –el sabor favorito de Nessie–, lo bueno de ser un semi-vampiro, es que ella podía comer y beber cosas humanas, claro, le gustaba más la sangre –conocía todo lo que le gustaba y lo que no, así como ella también sabia mis gustos a la perfección.

-Y bien, ¿Qué has hecho en estos 2 últimos días?- me preguntó.

-Fui a hacer unas prácticas al hospital y no sabes el trabajo que me cuesta no transformarme cuando me hacen enojar.

-¿Enojar? ¿Quién te hace enojar?- preguntó realmente intrigada ya que era muy difícil que me enojara.

Dude en decírselo la verdad era muy embarazoso.

-Bueno, hay una chica llamada Katherine, es mi compañera –me detuve al oír el fuerte sonido de su corazón, ¿Qué le pasaba? Acaso, ¿se sentía mal?

-¿Katherine? –me preguntó, tenía la mirada hacia abajo, así que no pude ver sus ojos.

-Sí, todo el tiempo está al pendiente de mí y me lleva cosas, pero, la verdad, se ha convertido en una molestia.

-¿Ella está enamorada de ti? –me preguntó con mucha tristeza.

-No lo sé, tal vez

-Y ¿es bonita? -¿Qué le pasaba a Nessie? ¿Por qué me preguntaba esas cosas? Acaso ¿estaba celosa?

-Am…creo que si –la verdad no sabía que mas decirle.

-Bien, y tu ¿Qué sientes por ella?

-Es mi amiga y punto.

No podía decirle que en realidad era a ella a la que quería, a la que amaba, eso era lo único que realmente le ocultaba.

Edward me había pedido, más bien exigido, que no le dijera nada acerca de la imprimación, me dijo que si realmente Nessie me aceptaba, quería que fuera porque así lo sintiera ella y no por una “reclamación lobuna”, como le decía él.

-Bien – fue lo único que dijo.

En ese momento llego la mesera con nuestros capuchinos.

-¿Se les ofrece algo más? –nos preguntó.

-Nessie, ¿Quieres algo más? –Al ver que no respondía, le volví a preguntar – ¿Nessie?

-Perdón, ¿Qué me decías? –preguntó algo avergonzada.

¿Qué estaría pensando con tanto interés?, los vampiros no eran así, ellos pueden hacer y pensar varias cosas al mismo tiempo, así que algo debe de preocuparle, ¿Qué será?

-¿Quieres algo más?

-No así está bien, gracias.

-Si más adelante se les ofrece algo, no duden en llamarme –nos dijo la mesera antes de irse.

-Gracias.

-Nessie, ¿estás bien?

-Sí, ¿Por qué?

-Porque estabas un poco distraída y tú no eres así.

-No, no pasa nada.

El resto de la tarde estuvo un poco seria, pero, aun así platicamos de muchas cosas, cuando regresamos a su casa, me invito a la boda de Kate y Garrett, los amigos de los Cullen, claro, no le pude decir que no ya que era una oportunidad perfecta para poder estar juntos.

El día de la boda, me desperté muy temprano y puse todas mis cosas en una bolsa, Rachel y Paul vinieron de visita a la Push, aprovechando eso, les pedí que se quedaran con mi padre hasta mañana domingo.

Después de desayunar le pregunte a Paul si podía poner arriba de mi la bolsa después de transformarme ya que era un poco grande y no la podía atar a mi pierna como de costumbre, para mi fortuna, acepto sin reírse, ni hacerme burla por ir a la boda de las “sanguijuelas” como les decía –aun recuerdo cuando yo también lo hacía, que épocas aquellas– me despedí de todos y me fui corriendo hacia Juneau.

Cuando estuve a 5km de la casa, me detuve para transformarme, saque mis cosas de la bolsa y me cambie, por suerte no había ningún vampiro cerca –que difícil e incomodo era esto de llevar la ropa a todos lados– no era la primera vez que me ponía un traje, ya que en el hospital siempre usaba uno, no tenía muchos ya que mi “fondo universitario” no era muy grande, de hecho si no hubiera sido por la beca que me gane con tanto esfuerzo y por la ayuda de los Cullen, en especial por Carlisle y Esme, no estaría en la escuela de medicina.

Cuando llegue a la casa, ella estaba allí, tan hermosa como siempre, con un vestido azul muy bonito, estaba platicando con Benjamín y Tia, sus amigos, me acerque a ella cuando los otros entraron a la casa y le toque el hombro.

-Hola Jake –me dijo mientras volteaba a verme.

¿Acaso ella también sentía la corriente eléctrica que recorría mi cuerpo cuando la tocaba?

-Hola Nessie, ha pasado tanto tiempo sin verte –le dije con la voz cargada de sarcasmo ya que hace 2 días vine a verla.

-No seas tonto Jake –me dijo mientras me revolvía el pelo.

-Hay Nessie, me da tanto gusto verte de nuevo – me moría de ganas de decirle que la amaba y que ella era la única que había llegado a mi corazón.

-A mi….también –me dijo tartamudeando, acaso, ¿la ponía nerviosa?

-Jake, tengo que decirte algo.

-Yo también –le dije.

Supe que era el momento de decirle todo lo que sentía por ella, porque, si no lo hacía, iba a explotar –literalmente–.

Al ver que no decía nada, comencé yo.

-Nessie, yo….la verdad, es que yo, digo, cuando tu…. –parecía un estúpido, pero la verdad, no sabía como comenzar.

-¿Renesmee? –upz, Edward llego en ese momento, ahora si se me iba a aparecer el vampiro que llevaba dentro.

Estaba realmente enojado, sabía que había roto mi promesa. Nessie volteo a verlo lentamente como si esperara una reprimenda.

-¿Papá?, ¿Qué pasa? –le pregunto.

-Rosalie te necesita, ve con ella, yo atiendo a Jacob –cuando dijo mi nombre sonó como si hubiera dicho una maldición.

-Ok, ahorita nos vemos Jake –me dijo, después, dio media vuelta y se fue.

Sabía que eso de que la rubiecita psicópata llamaba a Nessie, no era más que una mentira.

-Vamos Jacob, acompáñame –odiaba que me diera ordenes y mas que me hablara como si tuviera 3 años.

Salimos de la casa, rumbo al bosque, perfecto, ahora podía matarme sin que nadie se enterara. Cuando estábamos a unos cuantos kilómetros de la casa Edward se detuvo.

-Muy bien, aquí nadie nos escuchara –me dijo.

Nos quedamos en silencio unos segundos y después habló.

-Jacob -por el tono de su voz, pude comprobar que aun estaba muy enojado.

-Ya se, ya sé, no necesitas decirlo, de verdad, no quería romper la promesa que les hice a Bella y a ti, pero Edward, lo vi en sus ojos y tú lo sabes, ella me quiere y no puedes negarlo.

-Sí, pero aun no sabe de qué manera, además tu eres el único con el que ella ha tenido algún tipo de “relación”, deja que vaya a la universidad, que viva, que experimente cosas, que vea que hay más que la familia y que tu.

Entonces, pensé en esa posibilidad, ¿Qué pasaría si Nessie conocía a alguien más?, ¿Qué iba a hacer yo?, ¿Sería capaz de dejarla ir?, el solo pensarlo hacia que mi corazón se estremeciera de dolor, pero, ella tenía que conocer más cosas antes de tomar una decisión.

-Qué bueno que lo aceptes –dijo Edward al leer mi mente.

-Pero, ¿Qué pasa si es ella la que se acerca a mí?

-Me imagino que entonces tendré que asumirlo, pero, si algún día le haces daño, te juro Jacob Black que te hago añicos y sabes que no estoy bromeando.

-Sí, lo sé, pero, sinceramente, ¿Por qué querría dañar a la persona que más amo en este mundo?, sabes que, incluso, daría mi vida por salvar la suya.

-Lo sé, así que, por favor, hoy no le digas nada, ¿Me entendiste?

-Sí.

Eso fue lo único que pude decir, aunque me moría de ganas de desobedecerlo, sabía que él tenía razón.

...........................espero que lo hayan disfrutado............................

no se pierdan el siguiente capitulo, va a estar muy interesante.

por favor dejen sus comentarios.